martes, 22 de septiembre de 2009

Huasipungo de Dolores Cacuango

¡Huasipungo, huasipungo! Canto feliz quisiera que merezcas darte
pero lleno estás de tanto llanto de tanto despojo…

¡Huasipungo! Lar resquebrajado hecho Dolores Cacuango

de india Cayambe

nacida de octubre

sigues hoy huasipungo igual lar ayer…

¡Huasipungo! De los nueve paridos ocho los sembró en tu vientre a dolores la india Cayambe sin llegar a ser lo que debieran…

Y el uno vivo de los nueve hombre fue de rezongo cerviz altanera palabra ligera…

Y fue ella al descalzo pisándote huasipungo
y el camino allende las praderas a reclamar vida la hizo hembra de las hembras

y de los hombres

volvieron misiera…

La recibió Rafael fiel querer quedado huasipungo


casita quemada
chanchito quemado
gallinita granito ropita quemados
venganza cobarde…


Huiste Dolores


cobijo de lobo albergó tu aliento
y henchido el pecho volviste más hembra incorruptible más luchadora


¡ahí viene la loca! alertaban los menos


en cambio los miles hicieron propia locura libertaria


“…para vivir siquiera libertad en esta vida…


somos como la paja más que el viento nos mueva de un lado para otro no podrá arrancarnos Somos como la paja del cerro que se arranca y vuelve a crecer y de paja del cerro cubriremos al mundo”


Y te volviste tan grande India Cayambe Dolores Cacuango…
Te volviste inmensa eterna más que huasipungo…


“Esta es la vida un día mil muriendo mil naciendo mil muriendo mil renaciendo…”


Abril la sembró en ti huasipungo y sigues hoy huasipungo igual lar ayer…

César González
11 de septiembre 2009
Dolores Cacuango, lideresa indígena ecuatoriana nacida en el pueblo de Cayambe.
Huasipungo: lote pequeño de tierra

jueves, 7 de mayo de 2009

Hacia una legislación revolucionaria por las cuencas

LA PROTECCIÓN Y PRESERVACIÓN DE LAS CUENCAS: UN DEBER DE LAS INSTITUCIONES DEL ESTADO PORTUGUESA QUE DEBE PLASMARSE EN LA NUEVA CONSTITUCIÓN

Propuesta de Normas a incorporar en la nueva estructura jurídica del Estado portuguesa que presenta la Red de Organizaciones Cafetaleras Agroecológicas (ROCA) del Municipio Araure del Estado Portuguesa, elaboradas en el marco del encuentro Campesino los días 22, 23 y 24 de abril con la participación de la Organización de productores y Trabajadores Agroecológicos (Timotes, Mérida), Frente Campesino Ezequiel Zamora, Productores Agroecológicos de La Azulita y Barinas, Comisión Estadal de Agroecología del Estado Mérida.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
“Aparentemente, el agua potable se terminaría antes que el petróleo, y mientras muchos no le prestan atención a la problemática, los sectores hegemónicos avisados de la realidad actúan en consecuencia.” (Vergara, 2007)[1]. El agua “es la gran singularidad cósmica de la Tierra, origen y sostén de toda manifestación de vida en ella. Es patrimonio de naturaleza. A través de los ríos y sus cuencas, el agua es también legado histórico y símbolo de identidad de gentes, pueblos y comarcas…el agua [es el] soporte de toda actividad biosférica su primera gran función en la Tierra es precisamente de naturaleza. El agua entra y sale, en permanente flujo, de las más recónditas células de cada organismo; es el constituyente de todos los fluidos fisiológicos. Los seres vivos la necesitan diariamente en proporción relevante a su propia masa corporal…)[2] (CACHOEIRA).
70% del planeta es agua, el resto (30%) tierra. El 97,5% del agua está en los mares y océanos; el 2,5% es agua dulce, casi toda congelada (69,7%). 30% del agua dulce es subterránea. Esto significa que apenas 0,03% está en los ríos y lagos disponible para los seres vivos. Para tener una idea, asumiendo que toda el agua de la tierra equivale a 100 litros, sólo 750 mililitros son subterráneos y siete mililitros se encuentran en ríos y lagos superficiales, para todo tipo de vida que habita la tierra.

Dadas estas cifras el mundo dispone de 12,500 a 14,000 millones de metros cúbicos de agua por año para uso humano. Esto representa unos 9,000 metros cúbicos por persona al año, según se estimó en 1989. Se calcula que, para el año 2025, la disponibilidad global de agua dulce per cápita descenderá a 5,100 metros cúbicos por persona al año, pues se sumarán otros 2,000 millones de habitantes a la población del mundo.
Aun entonces, esta cantidad sería suficiente para satisfacer las necesidades humanas siempre y cuando el agua estuviera distribuida por igual entre todos los habitantes del mundo. Ante este panorama, la necesidad de generar estrategias para fomentar la conciencia del uso y la conservación del agua se vuelve prioritaria y común a todos los seres humanos, especialmente de los acuíferos de la tierra, esperanza de la humanidad, de los cuales, los más grandes que se conocen son:

Acuífero de Areniscas de Nubia con un volumen de 75 mil millones de metros cúbicos. (África: Parte oriental del desierto del Sáhara entre Libia, Egipto, Chad y Sudán).

Acuífero del Norte del Sahara con un volumen de 60 mil millones de metros cúbicos. (África: Argelia y Túnez).

Sistema acuífero Guaraní con un volumen de 37 mil millones de metros cúbicos. (América Latina: Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay).

Gran Cuenca Artesiana con un volumen de 20 mil millones de metros cúbicos. (Australia).

Acuífero Altas Planicies con un volumen de 15 mil millones de metros cúbicos. (Estados Unidos).

Acuífero del Norte de China con un volumen de 5 mil millones de metros cúbicos. (China)
Sin embargo 1100 millones de personas (una quinta parte de la humanidad) no tienen acceso a agua potable; 2400 millones de terrícolas acceden a agua no apta para el consumo humano; 2200 millones de habitantes de la tierra, la mayoría niños y niñas, mueren anualmente por consumir agua no saneada y casi la mitad de los países en desarrollo sufren enfermedades ocasionadas por el consumo de agua contaminada.

Por otra parte la tierra laborable disponible para alimentar a estas multitudes crecientes, no sólo no puede crecer, sino que disminuye. "Desertificación" es el proceso por el cual la tierra arable pierde árboles, matorrales y hierbas, con lo que el suelo se agota y se convierte en arena. Los bosques cada día se reducen más.
Anualmente cerca de 23000 kms2 de tierra fértil se convierte en desierto. Otros 77,500 km2 son destruidos o seriamente agotados. La cuarta parte de la superficie de la tierra se halla amenazada por la desertización irreversible, en buena parte debida al mismo trabajo agrícola. La tierra se contamina también por la utilización excesiva de los fertilizantes artificiales y los productos fitosanitarios (insecticidas, herbicidas, fungicidas, etc.). Desde 1950 a la fecha una sexta parte de la superficie terrestre —casi 2,000 millones de hectáreas— se ha degradado.
Otro factor altamente contaminante es el transporte por carretera, entre 9 y 14 mayor que el ferrocarril, y que en los países desarrollados, sus vías de comunicación ocupan la mitad de la superficie que utiliza la actividad humana.

El bosque es hogar para muchos pueblos y animales; proporciona alimento, medicina, madera, papel; proporcionan oxígeno y ayudan a estabilizar el clima. Desde 1950 más de la mitad de los bosques tropicales han desaparecido. Una extensión de bosque del tamaño de Nueva Zelanda es destruida cada año.
Desde 1970, la superficie forestal, por 1,000 habitantes, ha disminuido de 11.4 kilómetros cuadrados a 7.3 El ritmo de desforestación anual es del 0,3 %; pero en algunos países supera el 3%. Un total de 13.7 millones de hectáreas de bosques son cortados o quemados cada año. Buena parte se debe a su explotación irracional, y otra, a los incendios debidos a la acción humana.
Tanto los países ricos como los países pobres consumen bosques; los primeros, para sobrevivir; los segundos, para lujos. Este proceso, además de la modificación climática y la disminución de agua potable, supone la desaparición de unas 5000 especies vivas cada año, muchas de ellas, fuente de medicinas

“…Los bosques pluviales pueden obtener hasta 40 por ciento más agua de las nubes que lo que se mide en un pluviómetro normal,"[3] (Reddell y McJannet, 2008).
Siguen los autores citados: “En las regiones tropicales húmedas y altas, por encima de 900 metros, a través del bosque soplan constantemente nubes, neblinas y nieblas, condensándose sobre los árboles y rodando o goteando hacia el suelo. Esta condensación es adicional a la precipitación normal y no ocurre donde el bosque ha sido eliminado.”

"Se conoce poco el papel del bosque pluvial en el ciclo del agua. Sabemos que los bosques son importantes en la regulación del flujo del agua a través del paisaje y sabemos que, al retener el agua, ellos contribuyen al flujo durante la estación seca de los ríos costeros. Ahora tenemos evidencias claras de otro papel, 'cosechar las nubes', en el cual el bosque realmente cosecha grandes volúmenes de humedad además de la lluvia."

“Algo preocupante es que, cuando se cortan los bosques pluviales, la cantidad de humedad que llega al suelo disminuye significativamente debido a la eliminación del efecto de 'cosechar las nubes'. Además, debido a que estos bosques pluviales de montaña transpiran muy poco, ellos contribuyen un volumen desproporcionalmente grande de agua a su cuenca. Esta contribución se reduce grandemente cuando se corta el bosque y el agua se evapora.”

Los autores también previenen sobre las consecuencias para la seguridad del agua en el caso del calentamiento global: "si, como se pronostica, se elevan los bancos de nube que actualmente aportan agua al bosque vía la 'cosecha de nube', entonces habría una pérdida importante en la recolección de agua por parte del bosque y de su cuenca, con consecuencias para las comunidades aguas abajo que dependen de estos recursos."

En el contexto de expuesto ubicamos al Estado Portuguesa. Posee una superficie de 15.200 km² representando el 1,67% del territorio venezolano. El Estado presenta tres formas principales de relieve: las estribaciones andinas se extienden en dirección oeste-noreste, con alturas superiores a los 3.000 m y valles muy estrechos e importantes como los de Chabasquén y Biscucuy; el piedemonte y los altos llanos, correspondiendo fisiográficamente a una gran planicie aluvial que exhibe una amplia variedad de sub-paisajes, donde alternan terrazas desectadas con los conos de deyección y abanicos coluvio-aluviales. Esta es la zona de mayor concentración de población. Por último, los bajos llanos, con una altitud inferior a los 100 msnm., donde predomina la topografía plana determinada por la presencia de áreas inundables o bajíos

El 23% de la superficie del estado corresponde a la Región Natural los Andes. La zona montañosa es reservorio de fuentes de agua de gran importancia. Se mencionan las cuencas receptoras de los ríos Cojedes, Portuguesa, Acarigua y Guanare; otros cursos de agua son: ríos Guache, Ospino, Tucupido, Morador y Bucaral, pertenecientes en su totalidad a la cuenca hidrográfica del río Orinoco.[4]

El recurso hídrico del estado es abundante, el aprovechamiento eficaz del mismo haría factible la utilización de un volumen estimado en 8 millones de m3 al año de aguas superficiales, ya que cuenta con una gran cantidad de sitios de aprovechamiento hidráulico, adicionalmente cuenta con aguas subterráneas estimadas en 1 150 millones de m3 al año.

MARCO CONSTITUCIONAL
Artículo 304. Todas las aguas son bienes de dominio público de la Nación, insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley establecerá las disposiciones necesarias a fin de garantizar su protección, aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo hidrológico y los criterios de ordenación del territorio.

Artículo 305. El Estado promoverá la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral, a fin de garantizar la seguridad alimentaria de la población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor. La seguridad alimentaria se alcanzará desarrollando y privilegiando la producción agropecuaria interna, entendiéndose como tal la proveniente de las actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. La producción de alimentos es de interés nacional y fundamental para el desarrollo económico y social de la Nación. A tales fines, el Estado dictará las medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica, tenencia de la tierra, infraestructura, capacitación de mano de obra y otras que fueran necesarias para alcanzar niveles estratégicos de autoabastecimiento. Además, promoverá las acciones en el marco de la economía nacional e internacional para compensar las desventajas propias de la actividad agrícola.

El Estado protegerá los asentamientos y comunidades de pescadores o pescadoras artesanales, así como sus caladeros de pesca en aguas continentales y los próximos a la línea de costa definidos en la ley.

Artículo 306. El Estado promoverá las condiciones para el desarrollo rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su incorporación al desarrollo nacional. Igualmente fomentará la actividad agrícola y el uso óptimo de la tierra mediante la dotación de las obras de infraestructuras, insumos, créditos, servicios de capacitación y asistencia técnica.

PROPUESTA (Se adapta de la nueva Constitución Boliviana)

Artículo. El agua constituye un derecho fundamentalísimo para la vida, en el marco de la soberanía del pueblo. El Estado promoverá el uso y acceso al agua sobre la base de principios de solidaridad, participación social, complementariedad, reciprocidad, equidad, diversidad y sustentabilidad.

Los recursos hídricos en todos sus estados, superficiales y subterráneos, constituyen recursos finitos, vulnerables, estratégicos y cumplen una función social, cultural y ambiental. Estos recursos no podrán ser objeto de apropiaciones privadas y tanto ellos como sus servicios estarán sujetos a un régimen de licencias, registros y autorizaciones conforme a Ley.

Artículo. El Estado protegerá y garantizará el uso prioritario del agua para la vida. Es deber del Estado gestionar, regular, proteger y planificar el uso adecuado y sustentable de los recursos hídricos, con participación social, garantizando el acceso al agua a todos sus habitantes. La ley establecerá las condiciones y limitaciones de todos los usos.

El Estado reconocerá, respetará y protegerá los usos y costumbres de las comunidades, de sus autoridades locales y de las organizaciones campesinas sobre el derecho, el manejo y la gestión sustentable del agua.

Artículo. Las aguas fósiles, humedales, subterráneas, minerales, medicinales y otras son prioritarias para el Estado, que deberá garantizar su conservación, protección, preservación, restauración, uso sustentable y gestión integral; son inalienables, inembargables e imprescriptibles.

Artículo. Es deber del Estado desarrollar planes de uso, conservación, manejo y aprovechamiento sustentable de las cuencas hidrográficas.

El Estado regulará el manejo y gestión sustentable de los recursos hídricos y de las cuencas para riego, seguridad alimentaria y servicios básicos, respetando los usos y costumbres de las comunidades.

Artículo. Es deber del Estado realizar los estudios para la identificación de aguas fósiles y su consiguiente protección, manejo y aprovechamiento sustentable.

Artículo. Los recursos hídricos de los ríos, lagos y lagunas que conforman las cuencas hidrográficas, por su potencialidad, por la variedad de recursos naturales que contienen y por ser parte fundamental de los ecosistemas, se consideran recursos estratégicos para el desarrollo y la soberanía venezolana. El Estado evitará acciones en las nacientes y zonas intermedias de los ríos que ocasionen daños a los ecosistemas o disminuyan los caudales, preservará el estado natural y velará por el desarrollo y bienestar de la población.

Artículo. Las cuencas del estado Portuguesa son Zonas Especiales de Desarrollo Agroecológico. Toda práctica agropecuaria, forestal, piscícola, minera, de transformación o de cualquier otra actividad afín, será regulada por una ley que a los efectos se dicte.

Artículo. Todo tratado internacional que suscriba el Estado Venezolano y que incluya territorio del Estado Portuguesa sobre los recursos hídricos se deberá ajustar a las disposiciones de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de la Constitución del Estado Portuguesa y de las leyes.

Artículo. El Estado tiene la obligación de garantizar la seguridad social de las campesinas y campesinos de las cuencas.

Artículo. Los esquemas o patrones de financiamiento de los órganos del Estado responsables del otorgamiento de créditos para la producción, dirigidos a campesinas o campesinos de las cuencas, deben diseñarse bajo los principios de la ciencia agroecológica. En especial, debe incentivarse del desarrollo de unidades de producción colectivas de abonos orgánicos y preparados biológicos, bancos de semillas, laboratorios, proyectos de investigación, viveros, reforestación, pequeñas centrales de beneficio, unidades de transporte.


Disposición Transitoria. La ley especial a la que se refiere en Artículo , será dictada antes del .

Disposición Transitoria. Se establece un plazo de 2 años para decretar a las cuencas del Estado Portuguesa libres del uso de agroquímicos.

[1] Vergara, Osvaldo. (2007). Vienen por el agua ¡Y por la leche!. en http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article2458)

[2] Asociación para la defensa de los ríos. En http://www.geocities.com/RainForest/watershed/7506/el_agua/marco_agua.htm
[3] Paul Reddell y David McJannet (2008). Los bosques pluviales cosechan los cielos. En http://www.jmarcano.com/matices/notas/nota18.html
[4] Estado Portuguesa, tierra espiritual de Venezuela. En http://www.venezuela.8m.com/geo_19.htm

Hacia la construcción de la Red Nacional de Agroecología

PRIMER ENCUENTRO DE PROMOTORES DE LA RED NACIONAL DE CAMPESINAS, CAMPESINOS Y TRABAJADORES AGROECOLÓGICOS (RENACTA)
ACTA
Reunidos, los abajo firmantes, los día 22, 23 y 24 de abril en el Caserío Cerro Pelón del Municipio Araure del Estado Portuguesa, miembros de la Red de Organizaciones de Cafetaleras Agroecológicas, de la Organización de Productores y Trabajadores Agroecológicos de Timotes, del Frente Campesino Ezequiel Zamora, Comisión Estadal de Agroecología del Estado Mérida y productores agroecológicos de Barinas y de La Azulita, después de analizada la situación del movimiento agroecológico venezolano y detectada la falta de integración entre las organizaciones que han asumido los principios de la ciencia agroecológica como fundamento para su vinculación con la naturaleza, hemos acordado promover la constitución de una Red Nacional para la integración de las campesinas, campesinos, organizaciones de base, trabajadores y trabajadoras en general que se vinculan con la naturaleza y entre sí mediante la agroecología.
También acordamos invitar a un primer encuentro el día 27 de junio en la unidad de producción agroecológica “A Desalambrar” ubicada en Barinas, vía San Silvestre, parcelamiento Las Mercedes, a partir de las 9 de la mañana, con el objeto de iniciar los intercambios de ideas sobre el carácter de la red.
En principio creemos conveniente que el encuentro se base en el respeto a la identidad de cada organización; es decir, que partiendo de lo que somos avancemos en la construcción de una gran organización fundada en principios tales como:
Asumir que los hombres y mujeres que han hecho de la tierra su modo de subsistencia, son seres que producen agua, oxígeno y vida.
Promover la participación democrática, directa y protagónica del pueblo en la toma de decisiones que afecten, en particular, al ambiente y la producción de alimentos.
Socializar los saberes que se construyan mediante prácticas colectivas.
Garantizar a los consumidores alimentos sanos y a precios justos.
Finalmente se acuerda que para iniciar el intercambio se invitarán a: Red de Organizaciones de Cafetaleras Agroecológicas (ROCA-Araure Portuguesa), Organización de Productores y Trabajadores Agroecológicos de Timotes (OPTA-Mérida), Frente Campesino Ezequiel Zamora, Comisión Estadal de Agroecología del Estado Mérida, Aldea Agroecológica Mucurandá (Mérida), Cooperativa Agroecológica Laguna Verde (Los Teques, Miranda), Cooperativa Agroecológica La Alianza (Sanare, Lara), Sierra San Luis (Falcón), Movimiento Jirajara (Yaracuy), Asociación Cooperativa El Progreso – Trocha 2 (Barlovento), Cooperativa Mama Pancha (Barinas), Comunidad Agroecológica El Quinó (Mérida), Consejos Comunales Rurales de Agroecología (Santo Marquina, Mérida), Productores del Diplomado en Agroecología (Guaríco, Lara), Asentamiento Campesino Agroecología (Chabasquén, Portuguesa).
Cualquier información adicional comunicarse a tráves de los números
0416 655 18 02 César González
0426 552 63 05 Ignacio Birriel
0426 671 15 28 Álvaro Pi

viernes, 21 de marzo de 2008

UNA VISIÓN AGROECOLÓGICA DEL MOMENTO HISTÓRICO

UNA VISIÓN AGROECOLÓGICA DEL MOMENTO HISTÓRICO. ¿CUÁL ES LA GRAN TAREA DEL MOMENTO?

Baje este archivo en PDF, desde la siguiente dirección
http://www.scribd.com/doc/12732314/Vision-Agroecologica-Del-Momento-Historico

¿Sobre qué deberíamos conversar?, ¿Cuál es la prioridad del discurso en el momento actual de la humanidad? ¿Es sobre los sistemas económicos y políticos; sobre los sociales, sobre la tecnología? Decidirlo, a nuestro modo de ver, es de ineludible trascendencia. Hemos meditado mucho sobre esto y no encontramos otra urgencia para reflexionar que aquella dirigida hacia la suerte del futuro inmediato de la especie humana. ¿De qué nos sirven los debates políticos si simplemente no somos conscientes de que estamos al borde de la destrucción de la casa grande, la tierra, el único planeta que tenemos, al que estamos confinados? ¿En qué otro espacio territorial tendríamos la posibilidad de discutir o debatir quienes creemos en un sistema humanista, es decir, centrado en el hombre y relación armónica con la naturaleza, con aquellos compatriotas que defienden al actual, centrado en el capital, en la ganancia, si destruimos al planeta? ¿Es acaso una ficción o un alerta virtual el grito desesperado de los seres vivos que todos los días destruimos? ¡De ninguna manera! Nunca antes la humanidad había estado tan cerca de su destrucción como el día de hoy y el de mañana y durante los próximos días.

¡60 hectáreas de bosques por minuto se desforestan en la tierra!; ello equivale al 10% de la superficie del parque Mittar, Araure, Portuguesa, es como si en diez minutos lo desforestáramos! También equivale a desforestar 87.500 hectáreas diarias. Para tener una idea de esta dramática cifra digamos que es como dejar en desierto absoluto a un territorio del tamaño de Venezuela en apenas ¡3 años! Y estas son cifras promedio. En Estados Unidos, por ejemplo, desaparece una hectárea de árboles cada 19 segundos, 1140 cada minuto, 19 veces más que el promedio mundial.

En el mundo se pierden 5 m2 de selva por cada hamburguesa producida con carne de bovino. Significa esto que cada vez que usted se come una hamburguesa, se está comiendo 5 m2 de selva. Tal destrucción de superficie forestada conlleva la desaparición de 1000 especies vivas al año.

Todas estas cifras la produce la FAO, no las produce Fidel Castro, Hugo Chávez, o el INE venezolano, o el Ministerio de Planificación y Desarrollo del Poder Popular.
Pero más allá de ellas sólo basta con salir a la calle y sentir el agobiante calor que hace unos 10 años no sentíamos. Ese incremento de la temperatura nos obliga a comprar más ventiladores y aires acondicionados, es decir, artefactos que demandan más energía, que en mayor proporción proviene del petróleo, y más producción de petróleo significa mayor emanación de gases que incrementan el calentamiento global de la tierra: ¡Un ciclo perverso!

Sin ir muy lejos año tras año en Portuguesa las lluvias han sido pocas, tanto que el bajo nivel de precipitación afecta la producción agrícola.

Pero, ¿Si esa es la realidad, porqué no hacemos nada, porqué seguimos indiferentes ante ella? ¡Simplemente porque la humanidad está enferma!, padecemos el mal de la indolencia producida por la avaricia, por querer tener más, por querer ser ricos a costa de lo que sea, incluso, si es necesario, a costa de destruir la tierra.

* Si la tala de un árbol nos proporciona unos bolívares más de ganancia, lo talamos, que importa si él protege una fuente de agua.
* Si es necesario hacer una autopista para que funcione mejor el comercio, para que los comerciantes ganen más, la construimos, no importa tumbar los árboles que sean.
* Si montar una industria proporciona mayores ganancias para los empresarios, entonces la montamos, que importa si ella contamina el aire que respiramos.
* Si para producir más por unidad de tierra, es decir, para incrementar el rendimiento de un cultivo y obtener ganancias adicionales sea necesario utilizar agroquímicos en cantidades mayores, los aplicamos, que importan los nacimientos de niños hidrocefálicos, sin brazos, deformes, la contaminación de los alimentos, la destrucción de los suelos.

¡La ganancia hermanos!. La ganancia pareciera, y de hecho lo es, ser la razón de ser y de existir para la mayoría de los seres humanos.


La búsqueda de la ganancia irracional es lo que explica:

- Que dos de cada 5 humanos vivan con menos de 5 mil bolívares diarios

- Que hoy 500 millones de personas padezcan de escasez de agua, y que dentro de apenas 18 años, para el 2025, serán 3400 millones, el equivalente a la mitad de la población mundial que habita la tierra en estos momentos.

- Que los 14 latinoamericanos más ricos acumulen riquezas equivalentes a los 100 millones más pobres del continente.

- Que en Bolivia el 97% de la población sea pobre, y que más del 50% no conozca los servicios básicos.

- Que en América Latina el 10% más rico se lleve el 60% de la riqueza.

- Que en EUA viva el 6% de la población de toda la tierra y concentre el 50% de la riqueza mundial.

- Que en el mundo se gasten 900 mil millones de dólares en presupuestos militares y que la mitad de esa cifra la gaste sólo EUA.

- Que con sólo el 10% de lo que gasta EUA, según la ONU, bastaría para asegurar lo esencial de la vida de todos los habitantes del mundo.

- Que con tan sólo el equivalente al 4% de la riqueza acumulada de las 225 personas más ricas del mundo, bastaría para cubrirles a los 6 mil millones de humanos agua, educación y salud.

- Que las tres personas más ricas del mundo tengan posesiones que superan todo lo que producen los 48 países menos adelantados de la tierra.

- Que las 15 personas más ricas del mundo tengan riquezas equivalentes a todo lo que produce el continente africano.

- Que las 84 personas más ricas del mundo tengan riquezas superiores a todo lo que producen los 1400 millones de habitantes que tiene China.
Este es el mundo en cifras y estadísticas, como le gusta a la oposición. La ganancia es un objetivo propio de los sistemas económicos que promueven la libre empresa, que adoran y veneran al dinero, que estimulan el esfuerzo individual cuando nos dicen en las escuelas, universidades, iglesia, familia: “¡Vamos, tu puedes, lucha por vivir mejor, por tener una casa, un carro, una posición!”. Cuando somos padres queremos que los hijos sean doctores y presidente de la república, abogados, arquitectos, ingenieros, porque pensamos que así será posible ser ricos, pero nunca deseamos que sean agricultores o pintores o filósofos o músicos. Y si nos hemos graduado y aún no tenemos carro, es porque nos va mal; el carro es una medida de bienestar.

La pregunta es, entonces, ¿Por qué seguimos empeñados en defender a ese sistema económico que se conoce como capitalismo si sabemos que su práctica cotidiana nos lleva irremediablemente hacia la aniquilación de la especie humana? ¡Por la sencilla razón de que lo llevamos en los tuétanos, sus postulados nos los inyectaron en los genes, en la sangre, a través de la educación, la religión, la televisión, la prensa, la radio, etc.! El sistema capitalista ha sido muy eficiente en moldear la conciencia colectiva para que todos queramos ser millonarios.

Por lo tanto del colectivo, del pueblo, es de donde debe emerger el Poder Popular, en donde se legitima la soberanía del pueblo, debemos tener presente esa realidad y asumir el compromiso de adelantar dos grandes tareas urgentes: cambiar nuestras conciencias y revolucionar sobre esa realidad para construir, en colectivo, un nuevo sistema, diferente, humano, que respete a la naturaleza, que privilegie la vida por encima de la ganancia, que el objetivo sea reproducir las condiciones materiales necesarias para garantizar a las generaciones futuras un planeta en el que puedan existir; si ese sistema se llama Socialismo, abracémoslo; o humanista, como sea, pero que en nada se parezca al capitalista de hoy, ni a cualquier otro que haya existido en al tierra que no hubiera servido para resolver los problemas básicos de subsistencia de la humanidad.

Reflexionar sobre nuevas formas de vincular al pueblo con la institucionalidad emergente, no debe ser sólo un acto político, sino fundamentalmente un acto de amor; amor por la naturaleza, por el que está al lado nuestro, por los hijos que no son nuestro engendro y por aquéllos que aún no han nacido; amor por la insignificante hormiga que construye la entrada de oxígeno al suelo para que las bacterias y otros microorganismos puedan producir el alimento de las plantas y éstas su fruto para alimentarnos; por la laboriosa abeja que fecunda las flores y nos da la dulce miel; amor y respeto por la gota de agua, que cuando se junta con las miles que vienen de las montañas, dan vida a los ríos que surten los acueductos de agua potable; amor por el aire, en fin amor por la tierra.

¡Que tremenda responsabilidad, hermanos y hermanas!; asumámosla sin dilación, sin esquivos, sin excusas, con total entrega y dedicación. Cuando debatamos sobre cuáles deberían ser las nuevas formas organizativas del pueblo y de la institucionalidad en el sector agrícola que queremos, pensemos en que deben ser aquéllas que garanticen contribuir con la defensa de la tierra; cuándo debatamos sobre las leyes, seamos primero humanos y después abogados; cuando debatamos sobre la nueva geometría del poder, asegurémonos que éste sirva para hacernos más humanos y menos bestias.

Les invitamos, primero a ustedes, hombres y mujeres de las montañas, productores de Agua, Oxígeno y Vida y, luego a ustedes mujeres y hombres del gobierno, a iniciar hoy la quijotesca tarea de cambiar las condiciones que nos llevan, irremediablemente, hacia la destrucción de la humanidad.

¡Cambiemos, volvámonos humanos!, debe ser el lema a partir de hoy. Convirtámonos en parteros de la tierra, en alumbradores de conciencia, en constructores de vida!.

¡Cambiemos!. Que cada acción diaria nuestra, por más insignificante que parezca, sea parte de la suma de todas aquellas destinadas a parir al hombre nuevo del Che, a la nueva patria!

¡Cambiemos!, impregnémonos del más infinito amor; sin él no podremos convertir nuestra revolución en verdadera revolución; sin él, como decía El Presidente heroico, Salvador Allende, no se abrirán las grandes alamedas para que pasen victoriosos los ríos de luz; incluso sin amor seremos incapaces de ver el amor que hay en los pueblos cuando hacen de la guerra un acto de amor; como dice el poeta, la guerra de hoy es la paz del futuro; hoy nuestra guerra la libramos con las ideas por delante, pero que nadie se equivoque, porque, si es necesario, mañana las armas sustituirán las ideas para defenderlas a ellas.

¡Nuestras esperanzas sólo pueden venir de los sin esperanza!

¡No puede volver a dormir tranquilo aquel que una vez abrió los ojos!

¡Los que aún tienen miedo estarán con nosotros si nos mantenemos firmes!

¡Seamos realistas: pidamos lo imposible!

¡La poesía está en la calle!

¡Decretemos el estado de felicidad permanente!

Por un Proyecto Agroecológico para Araure

UN COMPROMISO POR LA PACHAMAMA

A las niñas y niños; a los adolescentes; a las mujeres y los hombres adultos; a los vientos que huyen de la nada; a los ríos, hacedores de rúas profundas; a los árboles, testigos mudos y copas libertinas; a las abejas y hormigas; a las golondrinas y sus nubes, andarinas del cielo; al viejo búho; al águila; al caballo y la rana; a Rocinante y Palomo; a la mantis religiosa que engulle vida por la vida; al feroz león y al manso asno; a la rápida colibrí y al lento morrocoy; a la veloz liebre y al pícaro zorro; en fin a los seres vivos, nuestros hermanos; a los de ayer vida hoy tierra; a los que aún no vinieron, esto declaramos:

Que juntamos voluntades y querencias, tristezas y recuerdos, pesares y alegrías para redescubrir y rescatar en esos sentimientos al resto de humano que yace dormido en nuestra alma ingenua.

Nos juntamos en la tierra, en el aire, en el agua, con el crepúsculo y el cardenalito arisco, los venidos de las montañas venezolanas, los extraviados entre cafetales, para encontrarnos ¡Y nos encontramos!.

…para construir, cual columna de coliseo, fuerte, indestructible, un solo cuerpo con todos los cuerpos que huelen a tierra, andariegos de mil caminos, arrieros de esperanzas.

…para hurgar en el tiempo y recuperar, del ya pasado, nuestra historia perdida entre la modernidad.

…para reinventar nuestra hechura de materia y espíritu, desdoblada por el afán desmedido de la ganancia fácil.

…para recordar a todos que al destruir a la Pachamama nos destruimos a nosotros mismos.

…para jurar que:

Creemos en ti vida.
Creemos en la agroecología, la ciencia subversiva
Creemos en nosotros, condición para creer.
Creemos en la naturaleza, madre de todos.
Creemos en el aire, en el calor, en las estrellas.
Creemos en los pájaros negros, rojos, multicolores.
Creemos en la danza de la corocora al compás del silencio.
Creemos que los peces caen del cielo, como lo cree el llanero que pisa en Camaguán los esteros.
Creemos que el yocoyoco cura la culebrilla.
Creemos en el rezo que espanta los gusanos del maizal.
Creemos en el duende que hacía reír con sus morisquetas al niño que éramos.
Creemos en la tertulia de las ranas y los grillos contándose de noche los chismes del día.
Creemos en la cigarra que se esconde muchos años a ensayar su único canto.
Creemos en la Mantis y el zángano, machos que entregan su vida a su hembra amando.
Creemos tanto en el día como en la noche misma: son fieles, leales, nunca se esconden aunque se huyen.
Creemos en la quijotesca tarea del Hombre Árbol de Araure, Gonzalito: quiere preñar de vida toda la tierra con sólo sus manos.
Creemos en la mujer, dadora de vida, compañera, éxtasis y tranquilidad, confidente y amiga
Creemos en nuestros hijos como en los de toda la tierra.
Creemos en la amistad y en los amigos.
Creemos en la embriaguez del ebrio, en su sonrisa ingenua y sus ojos de culebra.
Creemos en nosotros, seres de la montaña; hombre, mujer, niña, niño, campesinos y campesinas.
Creemos en nuestro negro escupitajo de chimó que pinta quimeras marrones en la tierra.
Creemos en nuestro olor hechura de horas de caminata y de trabajo.
Creemos en el Dios Revolucionario, guía y luz de la esperanza, de la lucha del pueblo, de la utopía, de los sueños.
Creemos en los amores de Bolívar y Sucre, de Bolívar y Manuela.
Creemos en la cordura del loco y en la locura del cuerdo.
Creemos, con el poeta, en los Poderes Creadores del Pueblo.
Creemos en nuestras equivocaciones madre de los aciertos.
Creemos que el día del amor es hoy como lo fue ayer.
Creemos tanto en las lágrimas saladas del cielo que salaron las aguas del mar, como en las del pueblo que harán parir al hombre nuevo.
Creemos en el miedo y en la valentía de los hombres.
Creemos en las verdades construidas desde las síntesis humanas.
Creemos en la memoria de los pueblos aunque esté callada.

En fin juramos convertir nuestro aliento en simiente eterno.
Juramos respetar a la Pachamama y sus hijos como nuestra madre y hermanos
Juramos reencarnar Curupira, protector de la naturaleza.
Juramos volvernos montaña
Juramos convertirnos en productores agua, oxígeno y vida
Juramos engendrar, desde el alma yerta, el espíritu del hombre nuevo.

Si no cumplimos mataremos a la Pachamama y moriremos con ella.

Y seguiremos creyendo, es nuestra esencia.

Una perspectiva agroecologica

Una perspectiva agroecologica para una agricultura ambientalmente sana y socialmente mas justa en la America Latina del siglo XXI

Miguel A. Altieri
Clara I. Nicholls
Universidad de California, Berkeley


Introduccion

Durante los 80s “ la decada perdida” America Latina paso por periodos de crisis economica caracterizada por extraordinarios costos ambeintales y sociales, en la mayoia de los casos no contabilizados por la economia neoliberal. A pesar de numerosos proyectos internacionales/nacionales de desarrollo rural, la pobreza, la inseguridad alimentaria, el deterioro de la salud y la degradacaion ambiental fueron problemas que continuaba aquejando a la problacion rural. Cada vez se hacia mas evidente que los modelos convencionales de modernizacion de la agricultura, basados en monocultivo de- pendientes de un alto nivel de insumos agroquimicos, era un modelo no viable desde el punto de vista social y ecologico.
En la medida que los paises Latinoamericanos se insertaban en el orden economico internacional, el modelo agroexportador se expandia en ausencia de una distribucion efectiva de las tierras, beneficiando en primer lugar a los productores mas ricos que controlaban los mejores terrenos. Estos cambios acentuaron la brecha entre campesinos y agricultores empresariales desencadenando una serie de procesos y tendencias preocupantes que se reflejaban en el aumento de la pobreza rural, la inseguridad alimentaria y la degradacion de los recursos naturales.
Este escenario proveia el contexto para que en la Cumbre de Rio de 1992 los representates de America Latina articularan una vision de una agricultura que fuera economicamente viable y mas competitiva pero que a la vez fuera socialmente mas justa y ecologicamente mas sana. Elementos de esta vison se incorporaron timidamente en la agenda 21 y despues de 10 anos de virtual “no implementacion” de los objetivos de tal agenda, se puede concluir que la situacion de la agricultura y el desarrollo rural en America Latina es mas critica y preocupante que a fines de la decada perdida. Hay que reconocer que a pesar de las deficiencias internas, fuerzas externas a la region como la globalizacion, la emergencia de la biotecnologia y el creciente control corporativo del sistema alimentario han jugado un papel clave en determinar el pauperrimo estado del arte de la agricultura Latinoamericana a comienzos del siglo XXI.

Los ultimos 10 anos

Desde Rio hasta hoy, la situacion de la agricultura en America Latina no ha cambiado, mas bien se ha empeorado:

73 millones de los 123 millones de personas que habitan las zonas rurales aun viven en la pobreza, cifras que tienden a agravarse, especialmente entre la poblacion indigena. La poblacion campesina en las laderas representa el 40-50% de la poblacion rural pobre.
La agricultura campesina ocupa unas 60 millones de hectareas, caracterizandose por un tamano medio de finca de 1.8 hectareas ( las cuales se continuan subdividiendo), sistemas en los cuales se genera el 41% de la produccion agricola para el consumo domestico, o sea el 51% del maiz, 77% de los frijoles y 61% de las papas. Esta produccion campesina continua subsidiando la demanda urbana por alimentos al recibir precios bajos por sus productos. La caida de precios de los productos campesinos, la falta de credito y la distancia a mercados son todos factores que contribuyen al empobrecimiento de los agricultures pequenos.
Los campesinos ademas continuan siendo marginados por los avances tecnologicos; en Mexico menos del 12 % adoptaron variedades mejoradas y solo el 25 % han incoprorado fertilizantes. En los Andes, menos del 10% de los campesinos han tenido acceso a fertilizantes y variedades nuevas de papas. En otras palabras la mayoria del campesinado aun maneja sus sistemas con tecnologias de bajo insumo, en algunos casos por condiciones de pobreza, pero en muchos casos voluntariamente por tradicion etnoecologica.
La produccion de alimentos basicos ha crecido muy por debajo de la produccion de forrajes para el ganado y de cultivos comerciales (no tradicionales ) para la exportacion. Mientras que los ingresos por exportacion han declinado para café, cacao y algodon, las exportaciones de soya , flores y hortalizas se han incrementado entre 4-ll%.
La tenencia de la tierra se torna cada vez mas concentrada en manos de grandes empresarios y corporaciones que controlan las mejores tierras, suelos y recursos hidricos para la produccion de cultivos de alto valor commercial. La falta de oportunidades economicas en el area rural forzan a la migracion de miles de personas, en especial jovenes, contribuyeno a la feminizacion y ancianizacion del agro.
La agricultura comercial y de exportacion ha conllevado al incremento en el uso de agroquimicos. La region consume el 9,3% de los pesticidas utilizados en el mundo. Solo en America del Sur se invierten mas de 2.700 millones de dolares anuales en importacion de pesticidas, muchos de ellos prohibidos en el norte por razones ambientales o de salud humana. Muy pocos estudios han medido el impacto ambiental y social de esta intensificacion agroquimica, pero se sospecha que supera los 10 mil millones de dolares al ano, si se cuantificaran los costos ambientales de contaminacion de aguas y suelos, danos a la vida silvestre y el envenenamiento de personas. Estos costos no incluyen los impactos ambientales asociados ( contaminacion de aguas con nitratos, eutroficacion de rios y lagos, etc) con el incremento del uso de fertilizantes nitrogenados ni los problemas de salinizacion ligados al riego en zonas no apropriadas.

Hacia fines del siglo XX ya existian fuerzas que determinaban no solo que se produce, cuanto y como, sino tambien que se investiga , como , por y para quien. Aunque hay muchas fuerzas en juego, se podria afirmar que las principales son:

la emergencia del sector privado como actor predominante en la investigacion, y la dominanacia del Mercado agricola y tecnologico por un conglomerado de corporaciones que, combinado a un monopolio de patentes, tienen un control sin precedente sobre la base biologica de la agricultura y del sistema alimentario en general. Los sistemas actuales de proteccion de derechos de propiedad intelectual han tendido a aumentar el costo de control de transferencia tecnologica norte-sur, los cuales pueden dejar a los paises latinoamericanos ( en especial el campesinado) literalmente fuera del ambito del acceso al nuevo conocimiento. De hecho, los derechos corporativos sobre los genes obligan a cualquier institucion publica a negociar licencias con varias companias biotecnologicas antes de que estas puedan liberar al campo una variedad de cultivo geneticamente modificada, que pudiera ser de utilidad a agricultures pobres. Esta tendencia puede constituir una oportunidad mas que un obstaculo para re-orientar la produccion hacia una linea mas agroecologica basada en el bien comun.

Aunque se piensa que la apertura de la economia mundial conjuntamente con la liberacion arancelaria trae consigo la posibilidad de que los agricultores de la region puedan vender en mercados hasta ahora inaccesibles, esto no es real ya que en la ausencia de subsidios, los precios agricolas tienden a aumentar y los primeros en beneficiarse son los agricultores del Norte cuya agricultura se subsidia cada vez mas. La globalizacion obliga a los paises latinoamericanos a reducer los niveles de proteccion para los productos domesticos y eliminar las barreras para la importacion ilimitada de productos europeos y norteamericanos. La experiencia de Haiti uno de los paises mas pobres es ilustrativa. En l986 Haiti importaba alrededor de 7000 toneladas de arroz, porque la mayor parte se producia en la isla. Cuando abrio su economia, la isla fue inundada por arroz subsidiado de USA, llegando a importar en l996, 196 mil toneladas de arroz a un costo de US $ l00 millones anuales. No solo Haiti se hizo dependiente de importar arroz sino que el hambre se incremento.

La difusion de la biotecnologia como paradigma tecnologico prioritario, desplaza a otros enfoques mas integradores y holisticos en las Universidades y centros de investigacion y la siembra masiva de cultivos transgenicos ( en especial en Argentina, Chile y por contrabando en Paraguay y Brasil) comienza a desencadenar un proceso con efectos socioeconomicos y ambientales mas dramaticos que los experimentados con la Revolucion Verde. En Argentina la siembra de soya transgenica resistente al Round-up al facilitar el manejo de malezas, ha sido un instrumento efectivo para concentrar tierra, ya que la manera de sobrevivir en la agricultura de ese pais es hacerse cada vez mas grande. En Mexico la contaminacion de variedades criollas de maiz en Oaxaca es el primer signo de que la integridad genetica del centro de origen mundial de maiz se puede ver comprometida. En Chile, las corporaciones usan el doble verano del sur para multiplicar sus semillas transgenicas, en ausencia de todo monitoreo sobre posibles impactos del flujo de genes en el polen sobre poblaciones de insectos lepidopteros o plantas silvestres emparentadas, o de los culivos BT sobre organismos beneficos en el suelo. Los efectos ecológicos de los cultivos obtenidos vía ingeniería genética no se limitan a la resistencia de plagas o a la creación de nuevas malezas o razas de virus. Los cultivos transgénicos pueden producir toxinas ambientales que se movilizan a través de la cadena alimentaria y que pueden llegar hasta el suelo y el agua afectando así a los invertebrados y probablemente alteren procesos ecológicos como el ciclo de los nutrientes. Aún más, la homogeneización en gran escala de los terrenos con cultivos transgénicos exacerbará la vulnerabilidad ecológica asociada con la agricultura en base a monocultivos . No es aconsejable la expansión de esta tecnología a los países de la region. Hay fortaleza en la diversidad agrícola de muchos de estos países, la cual no debiera ser inhibida o reducida por el monocultivo extensivo, especialmente si el hacerlo ocasiona serios problemas sociales y ambientales.

La dominancia del internet y otros medios modernos de informacion podrian abrir una avenida importante para el desarrollo agricola basado en el conocimiento, si es que estos medios no solo beneficiaran a aquellos con acceso a capital y la tecnologia, dejando fuera del acceso al conocimento a millones de pobres en la region. No hay duda que el conocimiento cientifico de punta sera cada vez mas costoso, restringido y poderoso. Las instituciones publicas dedicadas a la investigacion y extension agricolas estan cada vez mas debilitadas sin posibilidades de resguardar de que el conocimiento llegue por otras vias accesibles a los miles de agricultores de menores recursos. Por otro lado han surgido varias iniciativas de base, como redes de agricultor a agricultor que han servido para la difusion masiva de conociminto agroecologico.

Es claro que ha comienzos del siglo XXI la modernizacion agricola no ha ayudado a solucionar el problema generalizado de la pobreza rural, ni ha mejorado la distribucion de la tierra agricola. Las opciones que se han ofrecido para modernizar la agricultura han sido buenas en el corto plazo para los agricultures de mejores recursos, pero no han sido adecuadas a las necesidades ni condiciones de los campesinos. Todo esto en presencia de politicas agrarias sesgadas contra la agricultura campesina, favoreciendo los cultivos de exportacion no tradicionales que desplazan a los no tradicionales y a la produccion de granos para consumo domestico. La integracion de los paises al mercado internacional ignora las necesidades de los mercados locales-regionales y socaba las oportunidades de mejorar la balanza de pagos regionales a traves de un programa de seguridad alimentaria que podria establecer las bases para reducir la pobreza masiva y crear un modelo mas equitativo y sustentable de desarrollo.

El desafio para la region post- Johannesburgo

Cualquiera sea la discusion que se lleve a cabo en Johannesburgo sobre la agricultura Latino Americana, si hay seriedad en esta, sera inedulible que toda estrategia a considerarse para mejorar la agricultura de la region debera:

reducir la pobreza
conservar y regenar la base de recursos naturales (suelo, agua, biodiversidad,etc)
promover la seguridad alimentaria a nivel local y regional
potenciar (empower) las comunidades rurales para que participen en los procesos de desarrollo
crear alianzas institucionales que faciliten un proceso participativo y autoctono de desarrollo
fomentar politicas agrarias que favorezcan el desarrollo agricola sustentable

Lo importante es recalcar en las declaraciones internacionales, que en el desarrollo sustentable no se trata de encajar la cuestion ambiental dentro de regimenes agricolas ya establecidos, sino de buscar una sinergia real entre ecologia, economia y ciencias agrarias. Concretar esta vision significara reorientar la investigacion, ensenanaza y extension agricolas para enferntar los desafios de la gran masa de campesinos pobres y sus ecosistemas fragiles, pero asegurando tambien la sustentabilidad de la agricultura comercial en zonas mas favorables y en areas intensivas de produccion. Para esto sera necesario introducir una racionalidad ecologica en la agricultura para minimizar el uso de insumos agroquimicos y transgenicos, complementar los programas de conservacion de agua, suelo y biodiversidad, planificar el paisaje productivo en funcion de las potencialidades del suelo y clima de cada ecoregion, y potenciar el rol multifuncional de la agricultura como generadora de ingresos, alimentos y servicios ambientales y culturales.

Para promover los cambios necesarios, sera importante que los profesionales agricolas que determinan politicas economicas y de manejo de recursos entiendan que:

la maximizacion de los rendimientos y de la rentabilidad no se puede lograr sin considerar los limites ecologicos de la produccion, ni tampoco sin considerar la equidad de como los beneficios de la produccion seran distribuidos entre los que participan en el proceso de produccion y consumo
los problemas de la sostenibilidad no se pueden considerar aisladamente, ya que los sistemas de produccion estan ligados no solo a condiciones e instituciones locales, sino que tambien responden a presiones economicas y de mercado a nivel nacional y global
No sera posible continuar realizando analisis economico que excluya el valor de cambios en productividad o de las externalidades asociadas a la intensificacion agricola. Ignorar los costos ambientales “escondidos” solo sobrevalora las practicas agricolas degradantes y subestima el valor de practicas agroecologicas que conservan recursos.
Las politicas agricolas que ignoran la productividad y calidad de los recursos naturales contribuyen a disminuir la sustentabilidad y a causar perdidas economicas significativas. Cuando se incluyen los costos de la degradacion ambiental en el calculo de la rentabilidad agricola, las practicas agroecologicas se perfilan competitivas con las de corte convencional.

Para realizar un cambio importante de la trayectoria agricola en la region sera fundamentar centrar acciones en las siguientes areas:
desarrollo y difusion de practicas y tecnologias de base agroecologica
estimular organizacion social en comunidades rurales, facilitar acceso a tierra y recursos productivos, asi como a servicios sociales e infraestructura
reformar instituciones de investigacion y de extension, de manera que la agenda de investigacion responda a las necesidades y problemas locales.
cambios curriculares en las Universidades agricolas para preparar los profesionales del futuro con una solida base agroecologica
creacion de sistemas de precios justos y de mercados solidarios, asi como incentivos (microcredito, etc) para que los agricultores puedan adoptar practicas regeneradoras y comienzen la transicion hacia una agricultura sustentable.


La propuesta agroecologica
Los defensores de la Revolución Verde sostienen que los países de America Latina deberían optar por un modelo industrial basado en variedades mejoradas ( en especial transgenicos) y en el creciente uso de fertilizantes y pesticidas a fin de proporcionar una provisión adicional de alimentos a sus crecientes poblaciones y economías. El problema es que la biotecnología no reduce el uso de agroquímicos ni aumenta los rendimientos. Tampoco beneficia a los consumidores ni a los agricultores pobres. Dado este escenario, un creciente número de agricultores, ONGs y otros propulsores de la agricultura sostenible propone que en lugar de este enfoque intensivo en capital e insumos, los países de la region deberían propiciar un modelo agroecológico que de énfasis a la biodiversidad, el reciclaje de los nutrientes, la sinergia entre cultivos, animales, suelos y otros componentes biológicos, así como a la regeneración y conservación de los recursos.
Una estrategia de desarrollo agrícola sostenible que mejora el medio ambiente debe estar basada en principios agroecológicos y en un método participativo en el desarrollo y difusión de tecnología. La agroecología es la ciencia que se basa en los principios ecológicos para el diseño y manejo de sistemas agrícolas sostenibles y de conservación de recursos, y que ofrece muchas ventajas para el desarrollo de tecnologías más favorables para el agricultor. La agroecología se erige sobre el conocimiento indígena y tecnologías modernas selectas de bajos insumos para diversificar la producción. El sistema incorpora principios biológicos y los recursos locales para el manejo de los sistemas agrícolas, proporcionando a los pequeños agricultores una forma ambientalmente sólida y rentable de intensificar la producción en áreas marginales .
Se estima que a nivel global, aproximadamente 1.9 a 2.2 mil millones de personas aún no han sido tocadas directa o indirectamente por la tecnología agrícola moderna. En América Latina la proyección es que la población rural permanecera estable en 135 millones hasta el año 2005, pero 61 por ciento de esta población es pobre y la expectativa es que aumente. La mayor parte de la pobreza rural (cerca de 370 millones) se centra en áreas de escasos recursos, muy heterogéneas y predispuestas a riesgos. Sus sistemas agrícolas son de pequeña escala, complejos y diversos. La mayor pobreza se encuentra con más frecuencia en las zonas áridas o semiáridas, y en las montañas y laderas que son vulnerables desde el punto de vista ecológico. Tales fincas y sus complejos sistemas agrícolas constituyen grandes retos para los investigadores.
Para que beneficie a los campesinos pobres, la investigación y el desarrollo agrícolas deberían operar sobre la base de un enfoque «de abajo hacia arriba», usando y construyendo sobre los recursos disponibles -la población local, sus conocimientos y sus recursos naturales nativos. Debe tomarse muy en serio las necesidades, aspiraciones y circunstancias particulares de los pequeños agricultores, por medio de métodos participativos. Esto significa que desde la perspectiva de los agricultores pobres, las innovaciones tecnológicas deben:
· Ahorrar insumos y reducir costos
· Reducir riesgos
· Expandirse hacia las tierras marginales frágiles
· Ser congruentes con los sistemas agrícolas campesinos
· Mejorar la nutrición, la salud y el medio ambiente
Precisamente es debido a estos requerimientos que la agroecología ofrece más ventajas que la Revolución Verde y los métodos biotecnológicos. Entre las características promisorias de las técnicas agroecológicas esta el hecho que :
· Se basan en el conocimiento indígena y la racionalidad campesina
· Son económicamente viables, accesibles y basadas en los recursos locales
· Son sanas para el medio ambiente, sensibles desde el punto de vista social y cultural
· Evitan el riesgo y se adaptan a las condiciones del agricultor
· Mejoran la estabilidad y la productividad total de la finca y no sólo de cultivos particulares.
Hay miles de casos de productores rurales que, en asociación con ONGs y otras organizaciones, promueven sistemas agrícolas y conservan los recursos, manteniendo altos rendimientos, y que cumplen con los criterios antes mencionados. Aumentos de 50 a 100 por ciento en la producción son bastante comunes con la mayoría de métodos agroecologicos. En ocasiones, los rendimientos de los cultivos que constituyen el sustento de los pobres- arroz, frijoles, maíz, yuca, papa, cebada- se han multiplicado gracias al trabajo y al conocimiento local más que a la compra de insumos costosos, y capitalizando sobre los procesos de intensificación y sinergia. Más importante tal vez que sólo los rendimientos, es posible aumentar la producción total en forma significativa diversificando los sistemas agrícolas, usando al máximo los recursos disponibles .
Muchos ejemplos sustentan la efectividad de la aplicación de la agroecología en el mundo en desarrollo. Se estima que alrededor de 1.45 millones de familias rurales pobres que viven en 3.25 millones de hectáreas han adoptado tecnologías regeneradoras de los recursos incluyendo en Brasil, 200,000 agricultores que usan abonos verdes y cultivos de cobertura duplicando el rendimiento del maíz y trigo, y en Guatemala-Honduras donde 45,000 agricultores usaron la leguminosa Mucuna como cobertura para conservación del suelo triplicando los rendimientos del maíz en las laderas. En México aproximadamente 100,000 pequeños productores de café orgánico aumentaron su producción en 50 por ciento. Es claro que existen muchos ejemplos de iniciativas para mejorar la seguridad alimentaria a nivel de comunidades, las cuales han emergido a pesar de la existencia del orden macro-economico imperante. Cada una de estas iniciativas representa un “espacio de esperanza” ( o faro agroecologico) para la gente involucrada, que pese a su estado disperso actual comienzan a constituirse en una masa critica que desafía el orden imperante que perpetua el hambre y la inseguridad alimentaria. Muchas de estas iniciativas constituyen ejemplos exitosos de acción colectiva y representan lecciones valiosas de innovación local . La sistematización de principios agroecologicos y sociales que soslayan el éxito de tales iniciativas puede contribuir a la emergencia de guías metodológicas para promover acciones hacia la seguridad alimentaria en otras comunidades afectadas por el hambre. De hecho a pesar de la diversidad de iniciativas a lo largo de América Latina, las experiencias exitosas comparten una serie de comonalidades metodológicas :
· incluyen participación social activa sobre todo de mujeres y jóvenes
· se basan en conocimiento tradicional y recursos locales
· usan enfoques y principios agroecologicos
· usan metodológias participativas en la generacion tecnologica
· las comunidades están organizadas
· se fomentan los mercados locales
· se utilizan sistemas de micro-credito y financiamiento.

Aspectos comunes a todas estas iniciativas es el foco en la innovación local, tecnologías y la conservacion y uso recursos naturales autóctonos, el enfasis en evitar el riesgo y la dependencia, el empoderamineto de las comunidades y la construcción de capital humano, fomentando que la juventud se quede en las áreas rurales.



Historias exitosas en América Latina
Estabilización de las laderas en América Central: Quizás el principal reto de la agricultura en América Latina ha sido diseñar sistemas de cultivo para las áreas de laderas, que sean productivos y reduzcan la erosión. Vecinos Mundiales asumió este reto en Honduras a mediados de la década de los 80. El programa introdujo prácticas de conservación del suelo como el drenaje y el diseño de canales, barreras vegetales y paredes de roca, así como métodos de fertilización como el uso de abono de excremento de pollos y cultivos intercalados con leguminosas. Los rendimientos de granos se triplicaron y en algunos casos se cuadruplicaron, de 400 kg por hectárea a 1200-1600 kg. El aumento del rendimiento aseguró una amplia provisión de granos a las 1200 familias participantes en el programa.
Varias ONGs de América Central han promovido el uso de leguminosas como abono verde, una fuente gratuita de fertilizante orgánico. Los agricultores del norte de Honduras están usando el frijol velloso con excelentes resultados. Los rendimientos de maíz son ahora más del doble del promedio nacional, la erosión y las malezas están controladas y los costos de preparación del terreno son menores. Aprovechando la bien establecida red agricultor-a agricultor en Nicaragua, más de 1000 campesinos recuperaron tierras degradadas en la cuenca de San Juan en sólo un año de aplicación de esta sencilla tecnología. Estos agricultores han disminuido el uso de fertilizantes químicos de 1900 a 400 kg por hectárea, y han incrementado los rendimientos de 700 a 2000 kg por hectárea. Sus costos de producción son 22 por ciento menores que los de agricultores que usan fertilizantes químicos y monocultivo.
Re-creando la Agricultura Inca: En 1984 varias ONGs y agencias estatales ayudaron a los agricultores locales en Puno-Perú, a reconstruir sus antiguos sistemas (waru-warus) que consisten en campos elevados rodeados de canales llenos de agua. Estos campos producen abundantes cultivos a pesar de las heladas destructoras comunes a altitudes de 4000 metros. La combinación de camas elevadas y canales modera la temperatura del suelo, alarga la temporada de cultivo y conduce a una mayor productividad en los waru-warus que en los suelos normales de las pampas con fertilización química. En el distrito de Huatta, los waru-warus produjeron rendimientos anuales de papa de 14 toneladas por hectárea, un contraste favorable con el promedio regional de rendimiento de papa que es de 1-4 toneladas por hectárea.
Varias ONGs y agencias gubernamentales en el Valle del Colca al sur del Perú han apoyado la reconstrucción de los andenes, ofreciendo a los campesinos préstamos con bajos intereses o semillas y otros insumos para restaurar los andenes abandonados. El primer año, los rendimientos de papa, maíz y cebada mostraron 43-65 por ciento de incremento comparado con los rendimientos de los campos en declive. Una leguminosa nativa (tarwi) se usó en rotación o como cultivo asociado en los andenes, para fijar el nitrógeno, minimizar la necesidad de fertilizantes e incrementar la producción. Estudios en Bolivia, donde las leguminosas nativas se han usado en rotación de cultivos, muestran que aunque los rendimientos son mayores en campos de papas fertilizados químicamente y operados con maquinarias, los costos de energía son mayores y los beneficios económicos netos son menores que con el sistema agroecológico que enfatiza el tarwi (Lupinus mutabilis).
Fincas integradas: Numerosas ONGs han promovido fincas diversificadas en las cuales cada componente del sistema refuerza biológicamente a los otros componentes -por ejemplo, los residuos de un componente se convierten en insumos de otro-. Desde 1989 la ONG CET ha ayudado a los campesinos del Sur-Centro de Chile a producir alimento autosuficiente para todo el año reconstruyendo la capacidad productiva de la tierra. Se establecieron sistemas de finca modelo pequeñas, que consisten en policultivos y secuencias de rotación de forraje y cultivos alimenticios, bosques y árboles frutales, y animales. Los componentes se escogen de acuerdo a su contribución nutricional en subsiguientes rotaciones, a su adaptabilidad a las condiciones agroclimáticas locales, a los patrones de consumo de los campesinos locales y a las oportunidades de mercado.
La fertilidad del suelo de estas fincas ha mejorado y no han aparecido problemas serios de plagas o enfermedades. Los árboles frutales y los forrajes obtienen rendimientos mayores que el promedio, y la producción de leche y huevos supera con creces a la de las fincas convencionales de altos insumos. Un análisis nutricional del sistema demuestra que una familia típica produce 250 por ciento de proteína adicional, 80 y 550 por ciento de exceso de vitamina A y C, respectivamente, y 330 por ciento de calcio adicional. Si todos los productos de la finca se vendieran a precio de mayorista, la familia podría generar un ingreso neto mensual 1.5 veces mayor que el salario mínimo legal mensual en Chile, dedicando sólo unas pocas horas por semana a la finca. El tiempo libre lo usan los agricultores para otras actividades, dentro y fuera de la finca, que les generan ingresos.
Una ONG cubana ayudó a establecer numerosos sistemas agrícolas integrados en cooperativas de la provincia de La Habana. Se probaron diferentes policultivos en las cooperativas, como yuca-frijol-maíz, tomate-yuca-maíz y camote-maíz. La productividad de estos policultivos fue 1.45 a 2.82 veces más elevada que la productividad de los monocultivos. El uso de abonos verdes aseguró una producción de zapallo equivalente a la que se obtiene aplicando 175 kg de úrea por hectárea. Además, las leguminosas mejoraron las características físicas y químicas del suelo y rompieron eficazmente el ciclo de infestación de insectos plaga claves.
Los casos resumidos son sólo un pequeño ejemplo de las miles de experiencias exitosas de agricultura sostenible implementada a nivel local. Los datos muestran que los sistemas agroecológicos, a través del tiempo, exhiben niveles más estables de producción total por unidad de área que los sistemas de altos insumos; producen tasas de retorno económicamente favorables; proveen retornos a la mano de obra y otros insumos suficientes para una vida aceptable para los pequeños agricultores y sus familias; y aseguran la protección y conservación del suelo, al tiempo que mejoran la biodiversidad. Lo que es más importante, estas experiencias que ponen énfasis en la investigación agricultor-a agricultor y adoptan métodos de extensión popular, representan incontables demostraciones de talento, creatividad y capacidad científica en las comunidades rurales. Ello demuestra el hecho de que el recurso humano es la piedra angular de cualquier estrategia dirigida a incrementar las opciones para la población rural y especialmente para los agricultores de escasos recursos.


Sistemas orgánicos
Los enfoques agroecológicos también pueden beneficiar a los agricultores medianos y grandes involucrados en la agricultura comercial, tanto en el mundo en desarrollo como en Estados Unidos y Europa. Gran parte del área manejada con agricultura orgánica se basa en la agroecología y se ha extendido en el mundo hasta alcanzar unos siete millones de hectáreas, de las cuales la mitad está en Europa y cerca de 1.1 millones en Estados Unidos. Sólo en Alemania hay alrededor de ocho mil fincas orgánicas que ocupan el 2 por ciento del total del área cultivada. En Italia las fincas orgánicas llegan a 18,000 y en Austria unas 20,000 fincas orgánicas constituyen el 10 por ciento del total de la producción agrícola.
En 1980 el Departamento de Agricultura de Estados Unidos estimó que había por lo menos once mil fincas orgánicas en Estados Unidos y por lo menos 24 mil que usaban alguna técnica orgánica. En California, los alimentos orgánicos constituyen uno de los segmentos de mayor crecimiento en la economía agrícola, con ventas al por menor creciendo de 20 a 25 por ciento al año. Cuba es el único país que está llevando a cabo una conversión masiva hacia los sistemas orgánicos, promovida por la caída de las importaciones de fertilizantes, pesticidas y petróleo luego del colapso de las relaciones con el bloque soviético en 1990. Los niveles de productividad de la isla se han recuperado rapidamente gracias a la promoción masiva de las técnicas agroecológicas tanto en áreas urbanas como rurales. En Argentina, Brasil y Chile la produccion organica de hortalizas y frutas se ha expandido dramaticamente, al igual que la produccion de cafe organico en Mexico y America Central. La mayor parte de esta produccion es para la exportacion. El gran desafio es estimular mercados locales a precios justos, para que las problaciones locales y en especial la de bajos recursos tenga acceso a alimentos mas sanos, por ahora de acceso exclusivo a clases mas pudientes.
Las investigaciones han demostrado que las fincas orgánicas pueden ser tan productivas como las convencionales, pero sin usar agroquímicos, consumiendo menos energía y conservando el suelo y el agua. En resumen, hay fuerte evidencia de que los métodos orgánicos pueden producir suficiente alimento para todos, y hacerlo de una generación a la siguiente sin disminuir los recursos naturales ni dañar el medio ambiente. En 1989 el Consejo Nacional de Investigación de USA describió estudios de caso de ocho fincas orgánicas abarcando un rango de fincas mixtas de granos/ganado de 400 acres en Ohio; hasta una de 1400 acres de uvas en California y Arizona. Los rendimientos en las fincas orgánicas fueron iguales o mejores que los promedios de rendimiento de las fincas convencionales intensivas de los alrededores. Una vez más estas fincas pudieron sostener su producción año tras año sin usar insumos sintéticos costosos, ni degradando el suelo.
En un estudio de largo plazo realizado por el Instituto Rodale en Pennsylvania, se probaron tres tipos de parcelas experimentales por casi dos décadas. Una sometida a una alta intensidad de rotación estándar de maíz y frijol soya, usando fertilizantes y pesticidas comerciales. Otra es un sistema orgánico al cual se ha añadido una rotación de pasto/leguminosas de forraje para alimentar al ganado vacuno, y cuyo estiércol se ha devuelto al terreno. La tercera es una rotación orgánica donde se ha mantenido la fertilidad del suelo únicamente con leguminosas como cultivos de cobertura que se incorporan al suelo durante la labranza. Los tres tipos de parcelas han dado ganancias iguales en términos de mercado. El rendimiento del maíz mostró una diferencia de menos del 1 por ciento. La rotación con estiércol ha sobrepasado a las otras dos en la acumulación de materia orgánica del suelo y nitrógeno y ha perdido pocos nutrientes que contaminan el agua del subsuelo. Durante la sequía récord de 1999, las parcelas dependientes de químicos rindieron sólo 16 bushels de frijol soya por acre; los campos orgánicos con leguminosas produjeron 30 bushels por acre y los que aplicaron estiércol obtuvieron 24.
Un estudio en el estado de Washington, demostro que despues de un periodo de conversion de 5 anos, las manzanas organicas alcanzaron niveles similares de productividad que las convencionales, pero causando un impacto ambiental 20 veces mas bajo que la manzana convencional. Si estos agricultores organicos fueran premiados por sus servicios ambientales, no hay duda que economicamente serian muchisimo mas rentables que los convencionales.
La evidencia demuestra que la agricultura orgánica conserva los recursos naturales y protege el medio ambiente más que los sistemas convencionales. La investigación también muestra que las tasas de erosión del suelo son menores en las fincas orgánicas y que los niveles de biodiversidad son mayores. El razonamiento de ambos sistemas es totalmente diferente: los sistemas orgánicos se basan en la suposición que en cualquier momento el área se siembra con abono verde de leguminosas o cultivos de forraje que servirá para alimentar a las vacas, cuyo estiércol a la vez se incorporará al suelo. Las fincas químicas se basan en una suposición totalmente diferente: que su supervivencia depende de una fábrica de fertilizantes remota que a la vez está consumiendo vastas cantidades de combustibles fósiles y emitiendo gases. La experiencia agricola organica de Norte America y Europa es directamente transferible a los paises del cono sur (incluyendo el sur de Brasil), de hecho ya comienza a servir de guia para la conversion de muchos sistemas de produccion, que incluso muestran signos de innovacion local.
Conclusiones
No hay duda que los pequeños agricultores que viven en los ambientes marginales de la region pueden producir mucho del alimento requerido para la soberania alimentaria. La evidencia es concluyente: nuevos enfoques y tecnologías lideradas por agricultores, gobiernos locales y ONGs en todo el mundo ya están haciendo suficientes contribuciones a la seguridad alimentaria a nivel familiar, nacional y regional. Una gran variedad de métodos agroecológicos y participativos en muchos países muestran resultados incluso ante condiciones adversas. El potencial incluye: aumento de los rendimientos de los cereales de 50 a 200 por ciento, aumento de la estabilidad de la producción por medio de la diversificación y la conservación del agua y del suelo, mejora de las dietas y los ingresos con apoyo apropiado y difusión de estos métodos, y contribución a la seguridad alimentaria nacional y a las exportaciones .
El escalonamiento de las iniciativas exitosas es necesaria para expandir los efectos positivos de estos “faros agroecologicos” para beneficiar a miles de familias y comunidades adicionales . Elementos esenciales a considerarse en el escalonamiento incluyen:
· programas de educación popular
· alianzas entre comunidades y agencias externas (ONGs, universidades, servicios de extension, etc)
· intercambios y redes agricultor-agricultor
· aplicación de principios agroecologicos
· políticas agrícolas conducentes y voluntad política local
· desarrollo de mercados justos locales-regionales
· fortalecimiento institucional, etc.

La difusión de estas miles de innovaciones ecológicas tambien dependerá de las inversiones, políticas y cambios de actitud de parte de investigadores y de quienes toman decisiones. Los mayores cambios deben darse en políticas e instituciones de investigación y desarrollo para asegurar la difusión y adopción de las alternativas agroecológicas de manera equitativa, cosa que éstas sean multiplicadas y escalonadas a fin de que su beneficio total para la seguridad alimentaria sostenible pueda hacerse realidad. Deben desaparecer los subsidios y las políticas de incentivos que promueven los métodos químicos convencionales. Debe objetarse el control corporativo sobre el sistema alimentario. Los gobiernos y organizaciones públicas internacionales deben alentar y apoyar las asociaciones positivas entre las ONG, universidades locales y organizaciones campesinas para ayudar a los agricultores a lograr la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y la conservación de los recursos naturales.
Se deben desarrollar oportunidades de mercado equitativas, con énfasis en el comercio justo y otros mecanismos que enlacen más directamente a agricultores y consumidores, y que generen un precio justo a los agricultores. El reto final es incrementar la inversión y la investigación en agroecología y poner en práctica proyectos que hayan probado tener éxito para miles de agricultores. Sin embargo es critico que para que el escalonamiento alcance niveles significativos, las acciones comunitarias deberan ligarse a movimientos sociales que desafían las raíces de la pobreza, el hambre y la inseguridad alimentaria y que demandan derechos básicos tales como acceso a la tierra, soberanía alimentaria, servicios básicos de educación y salud, representación política, respeto a la diversidad cultural.
El escalonamiento masivo de las experiencias agroecologics deberian generar un impacto significativo en el ingreso, la seguridad alimentaria y bienestar medioambiental de la población en general, pero en especial de los millones de agricultores pobres a quienes todavía no ha llegado la tecnología agrícola moderna, y a los cuales la biotecnología no tiene nada que ofrecer.

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Agroecología: principios y estrategias para diseñar sistemas agrarios sustentables

Agroecología: principios y estrategias para
diseñar sistemas agrarios sustentables


Miguel A Altieri

El concepto de agricultura sustentable es una respuesta relativamente reciente a la declinación en la calidad de la base de los recursos naturales asociada con la agricultura moderna. En la actualidad, la cuestión de la producción agrícola ha evolucionado desde una forma puramente técnica hacia una más compleja, caracterizada por dimensiones sociales, culturales, políticas y económicas.
El concepto de sustentabilidad, aunque controvertible y difuso debido a la existencia de definiciones e interpretaciones conflictivas de su significado, es útil debido a que captura un conjunto de preocupaciones acerca de la agricultura, la que es concebida como el resultado de la coevolución de los sistemas socioeconómicos y naturales (Reijntjes et al., 1992). Un entendimiento más amplio del contexto agrícola requiere el estudio de la agricultura, el ambiente global y el sistema social, teniendo en cuenta que el desarrollo social resulta de una compleja interacción de una multitud de factores.
Es a través de esta más profunda comprensión de la ecología de los sistemas agrícolas, que se abrirán las puertas a nuevas opciones de manejo que estén más en sintonía con los objetivos de una agricultura verdaderamente sustentable.

El concepto de sustentabilidad ha dado lugar a mucha discusión y ha promovido la necesidad de proponer ajustes mayores en la agricultura convencional para hacerla ambientalmente, socialmente y económicamente más viable y compatible. Se han propuesto algunas posibles soluciones a los problemas ambientales creados por los sistemas agrícolas intensivos en capital y tecnología basándose en investigaciones que tienen como fin evaluar sistemas alternativos (Gliessman, 1998). El principal foco está puesto en la reducción o eliminación de agroquímicos a través de cambios en el manejo, que aseguren la adecuada nutrición y protección de las plantas a través de fuentes de nutrientes orgánicos y un manejo integrado de plagas, respectivamente.

A pesar que han tenido lugar cientos de proyectos orientados a crear sistemas agrícolas y tecnologías ambientalmente más sanas, y muchas lecciones se han aprendido, la tendencia es aún altamente tecnológica, enfatizando la supresión de los factores limitantes o de los síntomas que enmascaran un sistema productivo enfermo. La filosofía prevaleciente es que las plagas, las deficiencias de nutrientes u otros factores son la causa de la baja productividad, en una visión opuesta a la que considera que las plagas o los nutrientes sólo se transforman en una limitante, si el agroecosistema no está en equilibrio(Carrol et al., 1990).
Por esta razón, todavía persiste y prevalece la visión estrecha que la productividad es afectada por causas específicas y por lo tanto, que la solución de estos factores limitantes, mediante nuevas tecnologías, continúa siendo el principal objetivo.

Esta visión ha impedido a los agrónomos darse cuenta que los factores limitantes sólo representan los síntomas de una enfermedad más sistémica inherente a desbalances dentro del agroecosistema y han provocado una apreciación del contexto y la complejidad del agroecosistema que subestima las principales causas de las limitaciones agrícolas Por otro lado, la ciencia de la agroecología, que es definida como la aplicación de los conceptos y principios ecológicos para diseñar agroecosistemas sustentables, provee una base para evaluar la complejidad de los agroecosistemas.
La idea de la agroecología es ir más allá del uso de prácticas alternativas y desarrollar agroecosistemas con una dependencia mínima de agroquímicos y subsidios de energía enfatizando sistemas agrícolas complejos en los cuales las interacciones ecológicas y los sinergismos entre sus componentes biológicos proveen los mecanismos para que los sistemas subsidien la fertilidad de su propio suelo, la productividad y la protección de los cultivos.

1.Principios de Agroecología

En la búsqueda por reinstalar una racionalidad más ecológica en la producción agrícola, los científicos y promotores han ignorado un aspecto esencial o central en el desarrollo de una agricultura más autosuficiente y sustentable: un entendimiento más profundo de la naturaleza de los agroecosistemas y de los principios por los cuales estos funcionan. Dada esta limitación, la agroecología emerge como una disciplina que provee los principios ecológicos básicos sobre cómo estudiar, diseñar y manejar agroecosistemas que son productivos y a su vez conservadores de los recursos naturales y que además, son culturalmente sensibles y socialmente y económicamente viables.

La agroecología va más allá de un punto de vista unidimensional de los agroecosistemas (su genética, edafología y otros) para abrazar un entendimiento de los niveles ecológicos y sociales de coevolución, estructura y función. En lugar de centrar su atención en algún componente particular del agroecosistema, la agroecología enfatiza las interrelaciones entre sus componentes y la dinámica compleja de los procesos ecológicos (Vandermeer, 1995).

Los agroecosistemas son comunidades de plantas y animales interactuando con su ambiente físico y químico que ha sido modificado para producir alimentos, fibra, combustible y otros productos para el consumo y procesamiento humano. La agroecología es el estudio holístico de los agroecosistemas, incluidos todos los elementos ambientales y humanos. Centra su atención sobre la forma, la dinámica y función de sus interrelaciones y los procesos en el cual están envueltas. Un área usada para producción agrícola, por ejemplo un campo, es visto como un sistema complejo en el cual los procesos ecológicos que se encuentran en forma natural pueden ocurrir, por ejemplo: ciclaje de nutrientes, interacciones predador-presa, competencia, simbiosis y cambios sucesionales. Una idea implícita en las investigaciones agroecológicas es que, entendiendo estas relaciones y procesos ecológicos, los agroecosistemas pueden ser manejados para mejorar la producción de forma más sustentable, con menores impactos negativos ambientales y sociales y un menor uso de insumos externos.

El diseño de tales sistemas está basado en la aplicación de los siguientes principios ecológicos (Reinjntjes et al., 1992):
• Aumentar el reciclado de biomasa y optimizar la disponibilidad y el flujo balanceado de nutrientes.

• Asegurar condiciones del suelo favorables para el crecimiento de las plantas, particularmente
a través del manejo de la materia orgánica y aumentando la actividad biótica del suelo.

• Minimizar las pérdidas debidas a flujos de radiación solar, aire y agua mediante el manejo del microclima, cosecha de agua y el manejo de suelo a través del aumento en la cobertura.

• Diversificar específica y genéticamente el agroecosistema en el tiempo y el espacio.

• Aumentar las interacciones biológicas y los sinergismos entre los componentes de la biodiversidad promoviendo procesos y servicios ecológicos claves.

Estos principios pueden ser aplicados a través de varias técnicas y estrategias. Cada una de ellas tiene diferente efecto sobre la productividad, estabilidad y resiliencia dentro del sistema de finca, dependiendo de las oportunidades locales, la disponibilidad de recursos y, en muchos casos, del mercado. El objetivo último del diseño agroecológico es integrar los componentes de manera tal de aumentar la eficiencia biológica general, y mantener la capacidad productiva y autosuficiente del agroecosistema (Tabla 1). El objetivo es diseñar una trama de agroecosistemas dentro de una unidad de paisaje, miméticos con la estructura y función de los ecosistemas naturales.

Tabla 1
Procesos ecológicos que deben optimizarse en agroecosistemas
• Fortalecer la inmunidad del sistema (funcionamiento apropiado del sistema natural de control de plagas)
• Disminuir la toxicidad a través de la eliminación de agroquímicos
• Optimizar la función metabólica (descomposición de la materia orgánica y ciclaje de nutrientes)
• Balance de los sistemas regulatorios (ciclos de nutrientes, balance de agua, flujo y energía, regulación de poblaciones,etc...)
• Aumentar la conservación y regeneración de los recursos de suelo y agua y la biodiversidad
• Aumentar y sostener la productividad en el largo plazo

2.Biodiversificación de agroecosistemas

Desde una perspectiva de manejo, el objetivo de la agroecología es proveer ambientes balanceados, rendimientos sustentables, una fertilidad del suelo biológicamente obtenida y una regulación natural de las plagas a través del diseño de agroecosistemas diversificados y el uso de tecnologías de bajos insumos (Gliessman, 1998). Los agroecólogos están ahora reconociendo que los policultivos, la agroforestería y otros métodos de diversificación imitan los procesos ecológicos naturales y que la sustentabilidad de los agroecosistemas complejos se basa en los modelos ecológicos que ellos siguen. Mediante el diseño de sistemas de cultivo que imiten la naturaleza puede hacerse un uso óptimo de la luz solar, de los nutrientes del suelo y de la lluvia (Pret, 1994).

El manejo agroecológico debe tratar de optimizar el reciclado de nutrientes y de materia orgánica, cerrar los flujos de energía, conservar el agua y el suelo y balancear las poblaciones de plagas y enemigos naturales. La estrategia explota las complementariedades y sinergismos que resultan de varias combinaciones de cultivos, árboles y animales, en arreglos espaciales y temporales diversos (Altieri, 1994).

En esencia, el manejo óptimo de los agroecosistemas depende del nivel de interacciones entre los varios componentes bióticos y abióticos. A través del ensamble de una biodiversidad funcional es posible iniciar sinergismos que subsidien los procesos del agroecosistema a través de proveer servicios ecológicos tales como la activación de la biología del suelo, el reciclado de nutrientes, el aumento de los artrópodos benéficos y los antagonistas y otros más (Altieri & Nicholls, 1999).
Actualmente, hay una gama diversa de prácticas y tecnologías disponibles las cuales varían, tanto en efectividad, como en valor estratégico. Las prácticas clave son aquellas de naturaleza preventiva, de multipropósito y que actúan reforzando la inmunidad del agroecosistema a través de una serie de mecanismos (Tabla 2)

Existen varias estrategias para restaurar la diversidad agrícola en el tiempo y el espacio incluyendo rotaciones de cultivos, cultivos de cobertura, policultivos, mezclas de cultivo y ganadería y otras estrategias similares, las que exhiben las siguientes características ecológicas:

Tabla 2
Mecanismos para mejorar la inmunidad del agroecosistema
• Aumentar las especies de plantas y la diversidad genética en el tiempo y el espacio
• Mejorar la biodiversidad funcional (enemigos naturales,antagonistas,etc..)
• Mejoramiento de la materia orgánica del suelo y la actividad biológica
• Aumento de la cobertura del suelo y la habilidad competitiva.
• Eliminación de insumos tóxicos y residuos

Rotaciones de cultivo. Diversidad temporal incorporada en los sistemas de cultivo proveyendo
nutrientes para el cultivo e interrumpiendo el ciclo de vida de varios insectos plaga, de enfermedades y el ciclo de vida de las malezas (Sumner, 1982). Policultivos. Sistemas de cultivo complejos en los cuales 2 o más especies son plantadas con una suficiente proximidad espacial que resulta en una competencia o complementación, aumentando, por lo tanto, los rendimientos Vandermeer, 1989).

Sistemas agroforestales. Un sistema agrícola donde los árboles proveen funciones protectivas
y productivas cuando crecen junto con cultivos anuales y/o animales lo que resulta en un aumento de las relaciones complementarias entre los componentes incrementando el uso múltiple del agroecosistema (Nair, 1982).

Cultivos de cobertura. El uso, en forma pura o en mezcla, de plantas leguminosas u otras
especies anuales, generalmente debajo de especies frutales perennes, con el fin de mejorar la fertilidad del suelo, aumentar el control biológico de plagas y modificar el microclima del huerto (Finch & Sharp, 1976).

Integración animal en el agroecosistema ayudando en alcanzar una alta producción de biomasa y un reciclaje óptimo (Pearson & Ison, 1987). Todas las formas diversificadas de agroecosistemas detalladas más arriba comparten las siguientes características
a. Mantienen la cubierta vegetativa como una medida efectiva de conservar al agua y el suelo, a través del uso de prácticas como labranza cero, cultivos con uso de “mulch” y el uso de cultivos de cobertura y otros métodos apropiados.

b. Proveen un suministro regular de materia orgánica a través de la adición de materia orgánica (estiércol, “compost” y promoción de la actividad y biología del suelo).

c. Aumentan los mecanismos de reciclaje de nutrientes a través del uso de sistemas de rotaciones basados en leguminosas, integración de ganado, etc.

d. Promueven la regulación de las plagas a través de un aumento de la actividad biológica de los agentes de control logrado por la introducción y/o la conservación de los enemigos naturales y antagonistas.

La investigación sobre la diversificación de sistemas de cultivos pone de relieve la gran importancia de la diversidad en un entorno agrícola Vandermeer, 1989. La diversidad es de valor en los agroecosistemas por varias razones (Altieri, 1994; Gliessman, 1998):

• A medida que aumenta la diversidad, también lo hacen las oportunidades para la coexistencia
e interacción benéfica entre las especies, que pueden mejorar la sustentabilidad del agroecosistema.

• Una mayor diversidad siempre permite un mejor uso de los recursos en el agroecosistema.

Existe una mejor adaptación a la heterogeneidad del hábitat, llevando a una complementariedad
en las necesidades de las especies de cultivo, la diversificación de nichos, el solapamiento de los nichos de las especies y la partición de los recursos.

• Los ecosistemas en los cuales las especies de plantas están entremezcladas, poseen una
resistencia asociada a herbívoros, ya que en los sistemas diversos existe una mayor abundancia
y diversidad de enemigos naturales de las plagas, manteniendo bajo control las poblaciones de especies individuales de herbívoros.

• Un ensamblaje de cultivos diversos puede crear una diversidad de microclimas dentro de los sistemas de cultivo que pueden ser ocupados por un rango de organismos silvestres -incluyendo predatores benéficos, parasitoides, polinizadores, fauna del suelo y antagonistas- que resultan importantes para la totalidad del sistema.

• La diversidad en el paisaje agrícola puede contribuir a la conservación de la biodiversidad en los ecosistemas naturales circundantes.

• La diversidad en el suelo determina una variedad de servicios ecológicos tales como el reciclado de nutrientes y la detoxificación de sustancias químicas perjudiciales y la regulación del crecimiento de las plantas.

• La diversidad reduce el riesgo para los productores o agricultores, especialmente en áreas marginales con condiciones ambientales poco predecibles. Si un cultivo no anda bien, el ingreso derivado de otros puede compensarlo.

3.Agroecología y el diseño de Agroecosistemas sustentables

Mucha gente involucrada en la promoción de la agricultura sustentable busca crear una forma de agricultura que mantenga la productividad en el largo plazo a través de (Pret, 1994; Vandermeer, 1995):

• Optimizar el uso de insumos localmente disponibles combinando los diferentes componentes del sistema de finca, por ejemplo, plantas, animales, suelo, agua, clima y gente de manera tal que se complementen los unos a los otros y tengan los mayores efectos sinergéticos posibles.

• Reducir el uso de insumos externos a la finca y los no renovables con gran potencial de daño al ambiente y a la salud de productores y consumidores, y un uso más restringido y localizado de los insumos remanentes, con la visión de minimizar los costos variables;

• Basarse principalmente en los recursos del agroecosistema reemplazando los insumos externos por reciclaje de nutrientes, una mejor conservación y un uso eficiente de insumos locales.

• Mejorar la relación entre los diseños de cultivo, el potencial productivo y las limitantes ambientales de clima y el paisaje, para asegurar la sustentabilidad en el largo plazo de los niveles actuales de producción.

• Trabajar para valorar y conservar la biodiversidad, tanto en regiones silvestres como domesticadas, haciendo un uso óptimo del potencial biológico y genético de las especies de plantas y animales presentes dentro y alrededor del agroecosistema.

• Aprovechar el conocimiento y las prácticas locales, incluidas las aproximaciones innovativas
no siempre plenamente comprendidas todavía por los científicos, aunque ampliamente adoptadas por los agricultores.

La agroecología provee el conocimiento y la metodología necesaria para desarrollar una agricultura que sea, por un lado, ambientalmente adecuada y, por el otro lado, altamente productiva, socialmente equitativa y económicamente viable. A través de la aplicación de los principios agroecológicos, el desafío básico de la agricultura sustentable de hacer un mejor uso de los recursos internos puede ser fácilmente alcanzado, minimizando el uso de insumos externos y preferentemente generando los recursos internos más eficientemente, a través de las estrategias de diversificación que aumenten los sinergismos entre los componentes clave del agroecosistema.

El objetivo último del diseño agroecológico es integrar los componentes de manera tal de aumentar la eficiencia biológica general, preservar la biodiversidad y mantener la capacidad productiva y autorregulatoria del agroecosistema. El objetivo es diseñar un agroecosistema que imite la estructura y función de los ecosistemas naturales locales; esto es, un sistema con una alta diversidad de especies y un suelo biológicamente activo; un sistema que promueva el control natural de plagas, el reciclaje de nutrientes y una alta cobertura del suelo que prevenga las pérdidas de recursos edáficos.

4.Conclusiones

La Agroecología provee una guía para desarrollar agroecosistemas que tomen ventaja de los efectos de la integración de la biodiversidad de plantas y animales. Tal integración aumenta las complejas interacciones y sinergismos y optimiza las funciones y procesos del agroecosistema tales como la regulación biótica de organismos perjudiciales, reciclado de nutrientes y la producción y acumulación de biomasa, permitiendo así al agroecosistema solventar su propio funcionamiento. El resultado final del diseño agroecológico es mejorar la sustentabilidad económica y ecológica del agroecosistema, con un sistema de manejo propuesto a tono con la base local de recursos y con una estructura operacional acorde con las condiciones ambientales y socioeconómicas existentes. En una estrategia agroecológica los componentes de manejo son dirigidos con el objetivo de resaltar la conservación y mejoramiento de los recursos locales (germoplasma, suelo, fauna benéfica, diversidad vegetal, etc...) enfatizando el desarrollo de una metodología que valore la participación de los agricultores, el uso del conocimiento tradicional y la adaptación de las explotaciones agrícolas a las necesidades locales y las condiciones socioeconómicas y biofísicas.


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¡Salvemos a la Pachamama!

Creemos en ti vida.
Creemos en la agroecología, la ciencia subversiva
Creemos en nosotros, condición para creer.
Creemos en la naturaleza, madre de todos.
Creemos en el aire, en el calor, en las estrellas.
Creemos en los pájaros negros, rojos, multicolores.
Creemos en la danza de la corocora al compás del silencio.
Creemos que los peces caen del cielo, como lo cree el llanero que pisa en Camaguán los esteros.
Creemos que el yocoyoco cura la culebrilla.
Creemos en el rezo que espanta los gusanos del maizal.
Creemos en el duende que hacía reír con sus morisquetas al niño que éramos.
Creemos en la tertulia de las ranas y los grillos contándose de noche los chismes del día.
Creemos en la cigarra que se esconde muchos años a ensayar su único canto.
Creemos en la Mantis y el zángano, machos que entregan su vida a su hembra amando.
Creemos tanto en el día como en la noche misma: son fieles, leales, nunca se esconden aunque se huyen.
Creemos en la quijotesca tarea del Hombre Árbol de Araure, Gonzalito: quiere preñar de vida toda la tierra con sólo sus manos.
En fin juramos convertir nuestro aliento en simiente eterno.
Juramos respetar a la Pachamama y sus hijos como nuestra madre y hermanos
Juramos reencarnar Curupira, protector de la naturaleza.
Juramos volvernos montaña
Juramos convertirnos en productores agua, oxígeno y vida
Juramos engendrar, desde el alma yerta, el espíritu del hombre nuevo.

Si no cumplimos mataremos a la Pachamama y moriremos con ella.

Y seguiremos creyendo, es nuestra esencia